El Konex de Charly. Notas al pie de un libro imaginario (o no)

Charly García recibe hoy la distinción más importante de nuestra música popular, el Konex de Brillante. En esta nota, el poeta y ensayista Alejandro Gómez Monzón reflexiona sobre la obra y la figura del compositor.
@agustindusserre
12 0
Read Time:12 Minute, 31 Second

Foto de portada: Agustín Dusserre

1

Los Beatles inventaron la adolescencia, dijo Charly García. Si bien el cuarteto de Liverpool publicó su primer álbum en 1963, y el concepto de adolescente había en realidad surgido a fines de los años 40, la gravitación mundial del conjunto inglés fue central en el imaginario de buena parte de la juventud. Como afirma el sociólogo Oscar Terán, la década del sesenta argentina estuvo signada por un alma John Lennon y un alma Che Guevara. Ambas promotoras de una efervescencia e insurgencia juveniles, respectivamente conectadas con los valores del hippismo y la izquierda revolucionaria.

PUBLICIDAD

Yendo a uno de los sujetos históricos considerados por Charly y por Terán (Lennon), vale decir que García tradujo con agudeza un verso del ex Beatle: “People say I’m crazy doing what I’m doing”, que de entrada se podría trasladar al español como “la gente dice que estoy loco haciendo lo que hago”, pero que Charly potenció cantando “dicen que estoy loco haga lo que haga”.
La segunda traducción es superior, se ajusta mejor al cisne serpiente que habita en García. Tiene más adolescencia y bien puede remitir al “heroísmo de la piel” del que otro cancionero (Jaime Dávalos) habla refiriéndose al amor.

2

Charly tenía razón: hiciera lo que hiciera, sería reputado como loco, ya sea que se tirara de un noveno piso o compusiera “Tribulaciones, ocasos y lamentos de un rey imaginario, o no” (1973), “Promesas sobre el bidet” (1985) y “Rock and roll yo” (2003).

Muchos adolescentes a los que arrimó su magia lo defendieron frente a ese mundo adulto que no los entendía ni, pensaban a veces exageradamente, los entendía. Lo sintieron su héroe, ya sea que compusiera Tribulaciones (…)”, “Promesas sobre el bidet”, “Rock and roll yo” o se tirara de un noveno piso.

3

Claro que, entre la primera canción y la  tercera, aparece un García acústico que en Sui Generis, a inicios de la década del 70,  compuso piezas que interpretaron a la perfección el mundo adolescente y urbano de la clase media de entonces; el líder de brillantes formaciones como La máquina de hacer pájaros y Serú Girán, eclécticas musicalmente y que, a fines de los 70 y comienzos de los 80, entregaron discos de excelencia; el solista creador de un trío notable de álbumes: Yendo de la cama al living (1982), Clics modernos (1983) y Piano bar (1985); el que, en los años 90 y los 2000, dentro de una serie de obras que no alcanzaron las alturas de etapas anteriores, publicó dos que dejaron canciones hermosas: Filosofía barata y zapatos de goma (1990) y La hija de la lágrima (1994).

A lo largo de su trayectoria, el músico nacido en 1951 fue un pequeño Carlitos que “tocaba el piano como animal” y estudiaba para concertista de música académica; el que, al escuchar “There´s a place” en boca de Lennon y McCartney, se transformó en el Charlie de la música inspirada en el pop y en el rock; el Charly sublime, tanto en conjunto como en solitario; el de la frenética etapa Say no more, menos eminente en lo musical, pero memorable en la faz de un García entrevistado, capaz de una mirada reflexiva y humorística superlativa.

Todo este extenso recorrido, analizado por el ensayista Oscar Conde en su libro 1983. Clics modernos, abre una pregunta: ¿qué tipo de Charly es el actual Charly?

Charly en el presente. Acaba de publicar una versión “In the City That Never Sleep”, incluida en el disco Kill Gill, ahora con el aporte de Sting, el ex lider de The Police. En la foto durante la escucha pública de la canción con la periodista Maby Sosa , además sobrina de Mercedes, vínculo privilegiado de García con la tradición de la música argentina.

4

Los desplazamientos en los significados de las letras son una constante, dice el sociomusicólogo Simon Frith. Vale decir que, por más que una canción haga referencia explícita a un determinado asunto, el contexto de recepción puede apropiarse de su sentido y transformarlo.

Entre numerosos ejemplos, Frith anota dos. Por un lado, el tema “Glad to be Gay”, grabado por Tom Robinson en 1978, originalmente daba cuenta de la opresión padecida por los homosexuales en Inglaterra, pero se convirtió en un mero grito de triunfo y, al final de las fiestas disco de los sábados, era entonado en plena juerga por estudiantes heterosexuales. Por su parte, “Born in the USA”, de Bruce Springteen, expresaba la protesta de un ex soldado que creció en la clase obrera, que fue enviado a Vietnam y que, a fin de cuentas, volvió sin nada a su tierra; con alardes patrioteros, la canción fue utilizada por Ronald Reagan en las elecciones presidenciales de 1984: si, en la interpretación del autor, la frase “Born in the USA” resultaba irónicamente amarga, en el marco de la campaña presidencial se volvía triunfante y orgullosamente afirmativa.

A esta larga lista de recontextualizaciones (o descontextualizaciones), el mes pasado se sumó una vinculada a Charly García. El 6 de octubre, el presidente de la Argentina osó subir al escenario del Movistar Arena y cantar un repertorio de canciones del rock nacional. Una de las que eligió interpretar (malinterpretar) fue “Demoliendo hoteles” (1985).

Lo que encontró el mandatario en esa obra de Charly fue la combinación entre un ritmo rockero potente y unos fragmentos letrísticos que resignificar, aislándolos del mensaje global de la obra. Concretamente, los versos referidos a luchar por la libertad, más cierta correspondencia destructiva entre el “demoler” de la canción y el “serrar” –“motoserrar”– de la actual derecha argentina.

Pero lo que sin dudas contradice las políticas devastadoras y reaccionarias del mandatario son los versos “Yo que crecí con Videla, / yo que nací sin poder, / yo que luché por la libertad, / pero nunca la pude tener… Yo que viví entre fachistas…”.

Por lo demás, difícil imaginar al presidente probándose, por ejemplo, en la sutil y bella “Desarma y sangra” (1980), por más que una de sus estrofas señale que “no existe una escuela que enseñe a vivir”. Charly, desde luego, no escribió esos versos existencialistas y llenos de metáforas promoviendo, como lo hace el gobierno nacional, el desfinanciamiento de la educación pública.

5

“La indómita luz se hizo carne en mí”, afirma el comienzo de “Rezo por vos”, el clásico de García y Spinetta grabado hace unos cuarenta años. Si bien el Flaco había sabido ser el músico más angelical y maldito del rock argentino (“Para ir”, “Post crucifixión”, “Todas las hojas son del viento” y “Sombras en los álamos”, son ejemplos de lo que se dice), a la vez que Charly había compuesto letras luminosas y otras sumamente oscuras (“No te dejes desanimar” y “Llorando en el espejo”, por nombrar solo dos), las luces que cada uno encarnó a partir de los años 90 fueron notoriamente disímiles entre sí.

“Dale luz al instante”, “Tengo que ver cada luz que provenga de ti”, cantaría el antes integrante de Almendra y Pescado rabioso, más numerosos versos que alimentarían la imagen de un Spinetta alado y casi ser de luz (leve, no superficial) que distrae con respecto a otra parte de su obra más estremecedora. Esa que, igual que su admirado Antonin Artaud, supo “arder en preguntas”.

El Charly de esa década, más ingenioso que genial, se las vería cara a cara con un insomnio abrumador, producto de un desorden vital que lo llevaría a cantar menos la luz que su llanto: el fuego: “estaba en llamas cuando me acosté”, estampaba en la canción homónima del disco Say no more (1996).

Este García noventoso se parece, en cierta forma, al Diego Maradona de esos años: uno había entregado sus mayores gemas en Serú Girán y en sus primeros álbumes solistas; el otro había conquistado la gloria en México 86, marcando el gol más hermoso y perfecto de todos los tiempos, así como también uno con la mano, sin dudas entre los más justicieros de la historia deportiva.

Después de haber caminado sobre las aguas, Charly y Diego obraron un nuevo prodigio: abrirlas a fuerza de amores, a fuerza de espantos. Convertirse, más que en personajes de fábulas ejemplarizantes y asépticas, en héroes de mitos relampagueantes. Partes de la religión.

6

Más de una vez, García se jactó de haber dejado su incipiente y prometedora carrera como concertista de piano para consagrarse a la música popular. Más de una vez, sin embargo, gustó sacar chapa de joven precoz que, a los 12 años, ya era profesor de piano, teoría y solfeo. Siempre en este sentido, frecuentemente evocó que siendo apenas un niño logró descubrir, en la guitarra del mismísimo Eduardo Falú, una desafinación que al músico salteño se le había pasado por alto; todo lo cual revelaba una condición que García solía exaltar de sí mismo: la posesión de un oído absoluto.

Si bien el auditivo es para su itinerario artístico el más importante de los cinco sentidos, el verbo central de su poesía no se asocia con el acto de escuchar, sino con otros derivados de la dimensión visual (“ver” y “mirar”, especialmente).

Radiógrafo metafísico como Martínez Estrada, y aguafuertista de costumbres como Roberto Arlt, García consiguió más que ningún otro cancionista observar la Buenos Aires de los años 70, 80, 90 y 2000: “yo nací para mirar lo que pocos quieren ver, / yo nací para mirar”. En ese camino de visión reveladora, si en los Redonditos de Ricota el Indio Solari aseguraba que el futuro llegó hace rato, García afirmaba que, por mucho que la historia prosiga, “amigos, yo ya la vi”.

“Mientras miro las nuevas olas / yo ya soy parte del mar”, esgrimía, con un tono similar al Nietzsche seguro de que su lector aún no había llegado, y de que él mismo (el propio filósofo alemán) había nacido póstumo.

7

Detector de hábitos, costumbres y coyunturas, Charly pudo advertir imposturas de clase social (“te encanta caretear, ser aceptada donde te odian más”); desnudar ciertos esencialismos, como en “Peperina”, canción sobre una chica que fue “parte del rock” solo por tomar esa infusión (la peperina) cercana al imaginario hippie de los años 80; describir, en piezas del vuelo de “Canción de Alicia en el país” y “No bombardeen Buenos Aires”, la realidad hirviente de una Argentina tomada por los dictadores.

Además de esta perspicacia, García pudo atisbar el horizonte de la música nacional y constatar que el rock tenía una paternidad (en Litto Nebbia o en Tanguito), pero no una estrella. Al ser consultado sobre si se consideraba una star rock, García respondió: “filosóficamente, sí; sexualmente, también; económicamente, tirando”. Después de la ironía, no dudó en sentenciar: “yo inventé eso, hago memoria, y a mí me criticaban porque bailaba en el escenario, entonces dije: acá no hay una estrella de rock, entonces empecé en los reportajes a insistir: estrella de rock, estrella de rock …”.

Si la idea de estrellato, como anota Simon Frith, combina la creencia romántica en el genio con la promesa de volverla accesible como mercancía, bien vale echar mano a ella pensando en ese cruce entre Chopin (exponente del romanticismo) y Lennon (ícono de la cultura de masas) que se produce en el universo de Charly.

@agustindusserre

David Lebón en el cumpleaños 74 de Charly García.

8

¿Y el actual García? Luego de demoler hoteles y acostarse en llamas, en 2017 publicó el disco Random, mientras que en 2024 hizo lo propio con La lógica del escorpión.

Dentro de estas hechuras, “La máquina de ser feliz”, incluida en el primero de esos álbumes, es seguramente la mejor de sus últimas canciones. Con cierta atmósfera pop-rock lennoniana y fragmentos del “Nocturno Op. 9 N° 2” de Chopin, el hombre que había diseñado una maquinaria de hacer pájaros, cuarenta años después, y “enmascarando el fin”, concibió una destinada a la producción de felicidad. Una ciencia ficción y una contrautopía no futuras, una tecnología contemporánea que inevitablemente hace pensar en el teléfono celular.

Si, en referencia al tema del exilio, en “Plateado sobre plateado” (1983) se había preguntado “¿Por qué tenemos que ir tan lejos para estar acá”?”, en la canción de 2017 plantea lo inverso: la lejanía de lo inmediato, lo “remotamente digital”. Esa máquina “plateada y lunar” que “prende y se apaga sola”, que “sale después de hora”, y de la que ni “el Papa” ni Charly prescinden, provoca la soledad de las almas.

Lo remotamente digital, el hecho de ir tan lejos para estar acá, o bien la autodefinición de lesbiana por parte de Charly, entre tantos ejemplos de ese estilo… Siempre la paradoja, ese ejercicio de lo contradictorio que, en vez de un desacierto, muestra esto y aquello, lo uno y lo otro.

Menos unánime que Spinetta, arbitrario como Borges o Yupanqui, Charly, esa paradoja negra y blanca, sigue arrimando su puntualidad a la belleza y a la historia.

9

Sonidos y palabras no son mascotas, sino una rajadura en la piedra, una dentellada de silencio. García no domina sus lenguajes, no es un malabarista, avanza por la canción como por una tapera, pisa cabezas de animales muertos y encuentra en los yuyos los hilos de un silbido, una moneda.

Espía por las cerraduras de la noche y le sostiene la mirada a una pregunta sedienta. Ensangrentados sus dedos y sus silencios, empuña el hervor de un puñal que corta de adentro hacia afuera, en busca de la luz que, cómo negarlo, ya se hizo carne en él.

ACTO CULMINATORIO PREMIOS KONEX 2025 – MÚSICA POPULAR

 KONEX DE BRILLANTE: CHARLY GARCÍA

El martes 11 de noviembre, a las 18 se realizará el Acto Culminatorio de los Premios Konex 2025: Música Popular donde se reconocerá a las figuras más importantes de la Música Popular Argentina en el periodo 2015-2024.  

La ceremonia se realizará en la Gran Sala de Ciudad Cultural Konex, Sarmiento 3131, CABA, y podrá verse por el canal de YouTube de la  Fundación Konex 

Máximas distinciones 

Konex de Brillante: Reconocimiento a la máxima figura de la década. 

• Charly García 

Konex de Honor:  Reconocimiento póstumo a grandes figuras fallecidas de la década. 

• Javier Martínez  

• Mariano Mores 

Menciones Especiales: Reconocimiento a trayectorias y proyectos de la Música Popular 

Charly García 

Los Auténticos Decadentes 

Pimpinela 

• Trombonanza 

Además, se entregarán los Konex de Platino, que reconocen a los principales exponentes de las 20 disciplinas en las  que fue dividida la actividad Música Popular.

El Gran Jurado compuesto por 20 importantes personalidades, es presidido por Sandra Mihanovich (Premio Konex de Platino 1995 y 2015, Premio Konex 2005), con Alejandro Lerner (Premio Konex 1985, 1995 y 2005) como Secretario General y Dino Saluzzi (Premio Konex de Brillante 2015) como  Presidente Honorario.

Las suscripciones son el ingreso principal de Negras&Blancas.

Si querés colaborar en nuestro crecimiento, podés hacerlo con una suscripción a la revista. Tu aporte solventará el trabajo de las redactoras y redactores.

Foto del avatar

About Post Author

Alejandro Gómez Monzón

Alejandro Gómez Monzón es poeta y ensayista. Su libro La flecha ya está en el aire. El cancionero y la literatura de Yupanqui, publicado en 2023 por Mil campanas, resultó finalista en 2021 del premio “Todos los tiempos el tiempo”, organizado por Fundación Proa, La Nación y Fundación Bunge y Born. En 2017, su libro de poemas Los silbidos que afilaron las piedras obtuvo el primer premio del “Concurso Nacional de Cuento y Poesía Adolfo Bioy Casares”, convocado por la Dirección de Educación del municipio de Las Flores. En 2023, mediante la crónica “Diario de un horizonte apócrifo”, participó del libro Ruta Salamone, publicado por Ediciones Bonaerenses. Es profesor en letras y magíster en literatura argentina. Colaboró en las revistas «Anfibia», «Latinamerican Literature Today», «Sudestada» y «Lo imborrable», entre otros medios escritos.
Happy
Happy
0 %
Sad
Sad
0 %
Excited
Excited
100 %
Sleepy
Sleepy
0 %
Angry
Angry
0 %
Surprise
Surprise
0 %

Average Rating

5 Star
0%
4 Star
0%
3 Star
0%
2 Star
0%
1 Star
0%

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Conocer las actualizaciones de las últimas noticias

By pressing the Subscribe button, you confirm that you have read and are agreeing to our Privacy Policy and Terms of Use
PUBLICIDAD