Foto: DF Entertaiment
Paul McCartney se juramentó en los primeros años de la década de 2000 hacer el mejor disco de su carrera solista. La primera persona que se le vino a la mente para trabajar fue George Martin, el mítico productor de Los Beatles. El viejo George agradeció el llamado, pero declinó la oferta porque estaba en retirada. En contrapartida, recomendó otro productor más joven, con pujanza y mayor capacidad auditiva. El nombre de Nigel Godrich salió a la luz y McCartney fue por él.
Godrich gozaba de buena reputación por su trabajo con Beck (Sea Change, 2002) y el trascendente rol en los discos de Radiohead. Su perfil detallista y exigente fue del agrado de McCartney. En el primer encuentro, Godrich le dijo al ex beatle que sabía exactamente qué le gustaba y qué no. Y que pretendía sacarlo de su zona de confort, sin alejarlo de su esencia. También le dijo que no podía incluir a los músicos de su banda y por lo tanto tenía que hacerse cargo de todos los instrumentos. McCartney accedió aunque puso a prueba a Godrich durante las primeras sesiones. Paul sintió el rigor de Nigel, conteniendo las ganas de golpearlo, y se metió de lleno en el barro.
Por primera vez, alguien que no fuese John Lennon le dijo en sus narices: “Esta canción me parece una basura, podes hacerlo mejor”
Por primera vez, alguien que no fuese John Lennon le dijo en sus narices: “Esta canción me parece una basura, podes hacerlo mejor”. Su breve sociedad con Elvis Costello a fines de los ochenta le demandó mayor presión a la hora de trabajar, pero Godrich lo extralimitó. Paul quería hacer un gran disco y luchó por eso, dejando de lado egos y vanidades. No se equivocó. El resultado arrojó una obra brillante: Chaos And Creation In The Backyard, editado el 12 de septiembre de 2005, que arrancó reseñas muy positivas. En él, McCartney volcó sus emociones y en canciones plasmó un ambiente reflexivo, con un dejo depresivo made in Godrich, aunque sin perder el optimismo.
“Es un clásico instantáneo. Cuando se publicó parecía generar una nueva línea de continuidad en la carrera de McCartney, volviendo un poco a los orígenes, pero con toda la experiencia. Ocurrió con Bob Dylan y Sting, entre otros artistas. Hicieron un disco que pretende ser una continuidad con el comienzo de la obra. Incluso previa Beatles, enfocado en el ADN del músico, con toda la experiencia encima que genera un contrapunto apasionante, que es la síntesis del disco”, narra Sebastián De Caro sobre uno de sus trabajos predilectos de McCartney.
El álbum abre con Fine Line, el primer corte, que si bien tiene al McCartney de siempre, con ritmo y melodía pegadiza, las entrelazadas teclas agudas y graves del piano ya adelantan una tensión y ambiente denso que se hará omnipresente en el siguiente track, How Kind Of You. “Chaos And Creation… tiene el agregado de la valentía de Paul de ponerse en las manos de Nigel Godirch, un productor joven, distinto, que lo hizo salir de su zona de confort y hacer canciones como How Kind Of You”, remarca el periodista Sergio Marchi, autor de las biografías de Charly García, Pappo y Gustavo Cerati.
La última canción que se registró para el disco fue una de las favoritas de Godrich. Es donde el caos y la creación se fusionan de manera explícita con un autor a corazón abierto. El fallecimiento de Linda McCartney, el amor de su vida, impactó en la vida de Paul en todos los aspectos. Y la letra de esta canción revela a un hombre perdido, casi sin fe, que vuelve a encontrar el amor en otra mujer. Por entonces, Paul ya estaba casado con Heather Mills, su nueva musa, aunque el matrimonio atravesaba una crisis que decantó en la separación al año siguiente.
Otra cuestión que Marchi resalta es que temas como English Tea y Jenny Wren, una discípula de Blackbird, son cercanas al estilo beatle, pero no terminan de serlo del todo. Es aquí donde el factor Godrich juega un rol importante. Así también lo entendió Matías Sznaider, ingeniero de sonido de La Lógica Del Escorpión, el último disco de Charly García. “Es útil como ejemplo para el buen trabajo de un productor. Lo que lograron McCartney y Godrich es increíble. La esencia de Paul está reflejada y a su vez no suena a repetición de sí mismo. Ese es un gran desafío que tienen los artistas con una enorme trayectoria y de los que se espera tanto”, explica Sznaider.
Los integrantes de la banda Nube 9, Fernando Blanco y Lucrecia López Sanz, coinciden en que este álbum está entre lo mejor que McCartney hizo como solista. “Es un disco muy bueno de principio a fin, que tuvimos la buena idea de tocarlo en vivo apenas salió. Un tanto oscuro donde se nota el trabajo de Godrich. Con el paso del tiempo sigo disfrutándolo”, indicó Blanco. “Es una joya total y recomiendo su escucha muy a menudo. Hasta el arte de tapa es genial”, opinó López Sanz.
El guitarrista y compositor Ernesto Snajer afirma que las composiciones de McCartney en Chaos And Creation In The Backyard son de lo mejor en su carrera en solitario. “Están a la altura de sus mejores creaciones. Jenny Wren es una de ellas, otra es At The Mercy, Friends To Go. Es una atmósfera súper Paul. El trabajo de Godrich fue fantástico. Supo captar la esencia del artista creando y tocando solo. Lo pienso como productor también”.
El músico Mario Barassi, guitarrista y voz de Súper Ratones, considera a Chaos And Creation como un disco “que no tiene huecos”, dando a entender que cada uno de sus tracks tiene peso propio. “No es sólo una colección de canciones pop, donde Paul es maestro, el disco invita a explorar. Los temas empiezan de una manera, van a un interludio que uno no espera y van hacia otro lado”, señaló Barassi.
Una sociedad al borde de la ruptura
La colaboración entre Paul McCartney y Nigel Godrich no resultó sencilla. This Never Happened Before y Follow Me fueron las canciones iniciales que sirvieron como una suerte de prueba para ver si valía la pena el entrelace de esfuerzos musicales. Cuando McCartney se apareció con Riding To Vanity Fair, Godrich se rehusó a trabajar sobre ella. No la creyó conveniente. Demasiado correcta. Un obstinado McCartney modificó cosas, la volvió a presentar y el productor le dijo: “¿Por qué quitaste esa parte que me gustaba?”. Paul tragó saliva y le retrucó: “Hablemos en serio, decime, ¿qué te gusta y qué no te gusta de la canción?”. El joven productor le contestó que la primera línea estaba bien, pero no tanto la segunda, tampoco la tercera. Con esos lineamientos, Paul reconstruyó el tema con modificaciones en la letra y melodía. Convinieron bajarle el tempo, lo cual se acercó mucho más al mensaje sombrío del autor acerca de las relaciones amistosas y/o amorosas con otras personas.
“Riding To Vanity Fair es mi favorita de McCartney, de todos los tiempos. Se nota que Godrich algo impuso de su visión para que sonara de esa manera. Y creo que fue un palo hacia Heather Mills, ese matrimonio estaba deteriorándose”, manifestó el periodista chileno Alfredo Lewin, de pasado en MTV y actualmente con trabajo en Radio Sonar y Rockaxis. “Es un disco complejo, seductor y de muchos arreglos, en especial la parte de las cuerdas. Hay buenas letras. El McCartney multiinstrumentista es excepcional”, agregó Lewin.
Letras que dicen mucho
El recorrido de Chaos And Creation In The Backyard tiene a un McCartney reflexivo. No se tratan sólo de “tontas canciones de amor”, denominación que el propio Paul utilizó en los setenta contra sus detractores, porque el autor va más allá entrelíneas. “Sé que nunca me harás elegir, entre el amor que tengo (Heather) y el amor que perdí (Linda)…”, entona solemne en At The Mercy. O bien mostrarse perdido y agradecido al mismo tiempo en How Kind Of You: “Pensé que mi tiempo se había acabado, pensé que nunca encontraría alguien tan amble como vos…”. En Promise To You Girl, es como si McCartney estuviese mirando al cielo, elevando una promesa, con una frase concluyente: “Mirando el patio trasero de mi vida, es hora de barrer las hojas caídas”. Nunca antes, McCartney había tenido una mirada tan autobiográfica en sus discos.
Paul siempre recrea personajes y en Jenny Wren acude a Charles Dickens, uno de sus autores favoritos, para hablar sobre una persona inexistente, pero que puede ser cualquiera de nosotros. Y en Friends To Go juega a ser su hermano menor, George Harrison, un método que utilizó mucho tiempo atrás cuando se inspiró en Ray Charles para componer The Long And Winding Road.
En busca de la perfección en una década inspirada
Chaos And Creation In The Backyard es otro intento más de Paul McCartney por hacer el mejor trabajo de su vida. Ser un beatle contrae muchos beneficios, pero también acarrea algunas desventajas. Sus esfuerzos en solitario siempre fueron y serán remitidos a canciones perfectas como Yesterday, Let It Be, Here There And Everywhere o a discos esenciales tales como Sgt Pepper’s Lonely Hearts Club Band o Abbey Road. Acaso Band On The Run signifique su pináculo fuera de los años con Los Beatles. Pero McCartney no se quedó ahí. En el camino, creó discos de notable factura: Tug Of War (1982), Flowers In The Dirt (1989) y Flaming Pie (1997).
La década del 2000 resultó especial para Paul. La muerte de Linda, en abril de 1998, supuso un cambio en el hombre y el artista. Un poco más crudo en sus emociones, letras y acordes. A lo largo de esa década, la vara alta de McCartney se mantuvo con Liverpool Sound Collage (2000), Memory Almost Full (2007) y Electric Arguments, con Youth (2008). Pero no hay dudas de que Chaos And Creation In The Backyard significó algo más para McCartney. “Es el pasaporte para muchos para el McCartney del siglo XXI”, reflexiona Lewin sobre su importancia.
“El desafío fue hacer algo muy bueno. A mí mismo me decía que tenía que hacer un buen álbum. Normalmente te lo preguntas, ¿cómo hacerlo? Me encantaría hacerlo. Entonces esta vez me presioné, estaba muy deseoso de hacerlo. Nigel estaba totalmente de acuerdo, era lo mismo que quería hacer y lo hicimos”, declaró McCartney durante la promoción del disco. Y vaya si lo logró.
Una celebración argentina
Los veinte años«Chaos And Creation In The Backyard» serán festejados esta noche, sábado 13 de septiembre a las 21, por la comunidad beatle en la Argentina con un concierto en San Telmo (Balcarce 971).
Será una noche organizada por los creadores del podcast Calico Skies, que incluirá canciones a cargo de la banda Plastic Macs y también en repaso de la historia del disco por dos especialistas: Julio Martínez y Facundo Limas
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