Foto: los hermanos Martín y Nicolás Ibarburu más Hernán Peyrou
Con más de una década de existencia desde su amorosa conformación en unas vacaciones veraniegas y familiares en Cabo Polonio y con dos discos publicados («Amigo imaginario», de 2017; y “Largavista”, de 2021), el Trío Ventana alista su regreso a la Argentina para una intensa y agitada gira donde se presentará el jueves 11 a las 22.30 en la sala Bebop de Buenos Aires, a la noche siguiente a las 21 en el Gran Salón de la rosarina Plataforma Lavardén donde se sumará el contrabajo de Fernando Silva; y el sábado 13, también desde las 21, en el Espacio Cultural Julio Le Parc de la ciudad de Mendoza.
“Recién este año pudimos encarar esta visita porque 2024 estuvo bravo, más que nada por el tema del cambio de la moneda, pero estuvimos juntando ganas para volver”, desliza Hernán Peyrou quien ejecuta teclado, acordeón, guitarra y también canta en el seno de un terceto donde Nicolás Ibarburu toca guitarra y su hermano Martín se encarga de la batería y la percusión.
En conversación con Negras&Blancas desde Montevideo, Hernán y Martín repasaron las motivaciones que alumbraron y sostienen al Trío Ventana, una singular y atractiva propuesta que en su formato original prescinde del bajo y que ha sabido compartir escenarios con Marta Gómez, Vitor Ramil, Renato Borghetti, Juan Quintero, Carlos Aguirre y Luna Monti, entre otras figuras del firmamento internacional.
El baterista Ibarburu subraya que “el Trío Ventana tiene ese sabor que no queremos que se pierda, el de ese estado que atravesás cuando estás de vacaciones y te podés detener en cosas más pequeñas, bajás un cambio, te salís de la rosca y empezás a tener más tiempo para ver en detalle las cosas simples y para proyectar lo que realmente querés hacer como, en este caso, tocar música desde la amistad”.
Sentado a su derecha, Peyrou aporta acerca del espíritu que rige al proyecto que “medio en joda y más allá de lo que pase afuera del escenario y en los lugares a los que vamos a tocar, siempre decimos ‘la burbuja siempre está’, una frase que refiere a que sea como sea y más allá de las condiciones y las variables, siempre tratamos de sostener la conexión entre nosotros”.
Por si no quedara claro, el músico que sabe tocar con Ana Prada, Daniel Drexler, Francisco Fattoruso, Samanta Navarro y Edú «Pitufo» Lombardo, además de estar al frente de la creciente banda Los Cuerpos, añade: “Algo que nos caracteriza es que somos familia, somos muy amigos, nuestros hijos también. Entonces se arma algo con una sensación muy cómoda de estar en súper confianza y lo destaco porque, a veces en el trajín de llegar a fin de mes y pagar las cuentas, todos tocamos en un montón de proyectos y queda claro que tiene otro sabor tocar con amigos que hacerlo en una banda como sesionista. Son experiencias diferentes”.
Martín Ibarburu, quien junto a su hermano participó en los proyectos de Jaime Roos, Rubén Rada, Fernando Cabrera, Hugo Fattoruso, Martín Buscaglia, Dante Spinetta y Luis Salinas, entre más, adelanta que en estas actuaciones por Argentina “vamos a hacer temas de los dos discos y cosas nuevas, entre ellas un candombe a capella”.
“Es que –agrega Hernán- nos tira bastante y nos gusta mucho la canción de raíz y el folklore, pero también con elementos más urbanos, entonces nuestra música se nutre de varios elementos”.
-Sergio Arboleya: ¿Cómo se armó y se proyecta el camino estético del Trío Ventana?
Hernán Peyrou: Pienso que «Amigo imaginario» es la foto sobre cómo se estaba gestando el grupo y tuvo mucho que ver con el contexto de Cabo Polonio que definió una sonoridad porque en ese momento no había electricidad y entonces tocábamos con acordeón, dos guitarras criollas y el cajón. Y las canciones de “Largavistas” también fueron compuestas allí así que la atmósfera se mantuvo.
Martín Ibarburu: Yo creo que hasta hacemos un esfuerzo a veces para mantener esa sonoridad y que Ventana no pierda su esencia. Entonces estamos siempre atentos a eso, a mantener esa estética.
-¿Y Cabo Polonio sigue estando presente en el universo del grupo?
-HP: Ahora vamos solamente a tocar porque el Polonio cambió mucho y se borroneó un poco la esencia del lugar. Ya no somos la turba que llegaba con hijos, novias, todas las familias juntas.
-Sobre esa idea de familia y comunidad les pregunto qué significa para Ventana ser parte de un sello independiente con esa impronta como es Shagrada Medra inaugurando la llegada de música uruguaya a ese espacio forjado en Paraná hace más de 30 años por colegas como Carlos «Negro» Aguirre, Luis Barbiero y Ramiro Gallo…
MI: Nos identificamos totalmente con la idea de rescatar esa cosa más autogestiva y hasta artesanal dentro de la industria de la música. Esto de vivir del fruto de tu trabajo y poder salir un poquito de algunas exigencias del medio por tener que encajar en determinado lugar.
HP: Muy de acuerdo con eso que dice el Tincho y agrego que es un orgullo pertenecer a ese catálogo tan extenso y de calidad que es afín a lo que hacemos donde hay un montón de amigos admirados y otra gente que no es amiga pero que da gusto conocer y escuchar.

-¿Qué pueden contar acerca de la escena musical uruguaya actual que convide a parar la oreja?
MI: Se picó y la escena está divina (risas). Hay muchos músicos pisando fuerte y a nivel de bandas de jazz en Montevideo podés escuchar propuestas que antes te obligaba a viajar a Buenos Aires o a Nueva York para alcanzar ese nivel. Por suerte acá empezó a pasar eso de muchos músicos jóvenes tocando y ni que hablar con lo que está generando Rueda de Candombe, un grupo de percusión que toca en un formato tipo rueda de samba, que está llenando por todos lados.
HP: Sí, por suerte, Rueda de Candombe permite recuperar repertorio clásico y es una linda misión para que las nuevas generaciones conozcan ese legado.
-Combinando sus labores artísticas y docentes ¿se sienten un poco responsables de esa ola?
-MI: Y sí, es lindo sentirse parte aunque sea mínimamente. A veces hay músicos jóvenes que te dicen que escucharnos a nosotros les dio ganas de seguir o de probar y también me pasa que ahora tengo muchos referentes que son más jóvenes que yo y algunos de esos gurises que admiro como músicos me dicen que en un momento se inspiraron en lo que hacía yo.
-HP: Así como nosotros nos inspiramos con nuestros músicos mayores, es lindo sentirse parte de que ahora algunas generaciones más jóvenes le ponen la oreja a nuestra música. Así es como que se arma una cosa recíproca y sentimos que se va pasando la posta.
Tres músicos asomados a diversos sonidos
El lazo afectuoso y estético que explica la actividad del Trío Ventana, no es la única labor que sus reconocidos integrantes despliegan en la escena.
Mientras Nicolás Ibarburu todavía agita el repertorio de su tercer disco solista “La ruta de la seda”, publicado este año, los otros dos integrantes del conjunto reparten su presente, además, como docentes en el Conservatorio Sur.
En el caso de Hernán Peyrou, alista el tercer álbum del cuarteto Los Cuerpos que comparte con Pablo Peyrou (bajo y voz), Sebastián Delgado (guitarra) y Paolo Buscaglia (batería) y donde se atrevió a componer sus primeras canciones y, por su parte, el baterista y percusionista Martín Ibarburu toca en la banda de su hermano y también acompaña a Laura Canora y a Luis Salinas, además de sumarse al proyecto de Juan Pablo Chapital, al que presenta como a “un pionero de la música uruguaya”.
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