Newsletter

Conocer las actualizaciones de las últimas noticias

By pressing the Subscribe button, you confirm that you have read and are agreeing to our Privacy Policy and Terms of Use
Editorial

Detrás del gen político de Jacinto Piedra

El músico santiagueño Franco Ramírez editó “Te voy a cantar un sueño”, un disco homenaje a Jacinto Piedra. Un rescate conceptual de la dimensión artística y política del músico. 
1 0
Read Time:10 Minute, 59 Second

La voz única de Jacinto Piedra, su canto, como salido del monte santiagueño, y cierto desparpajo rockero de su personalidad se convirtieron en emblema para generaciones de músicos desde su muerte. Pero no sólo eso fue lo que marcó. También lo hizo la militancia de Jacinto y su ideología, que tenía como eje de rebeldía la música y el arte popular. 

A una de esas generaciones pertenece Franco Ramírez. El músico santiagueño que este año fue consagrado en el Festival de Baradero, editó el disco Te voy a cantar un sueño, en homenaje a Jacinto Piedra, el año en que se cumplen 35 años de su trágica muerte. Desde su primer disco, cuando todavía era un adolescente, Franco Ramírez tramó una identidad propia en su modo de cantar, en su repertorio y también en la musicalidad. Esto, dice, tiene que ver directamente con Jacinto Piedra. 

“A mí Jacinto me abre un mundo. Me valida cierto sentimiento de juventud, yo necesitaba encontrar mi lugar para decir lo que quería decir y con mi realidad. Jacinto un poco me enseña eso”, dice a Franco Ramírez a Negras&Blancas tras el estreno en vivo del disco, el jueves 18 en La Carbonera, en el barrio porteño de San Telmo.

PUBLICIDAD

Esa pasión por Jacinto creció cuando el artista Rulo Godar, productor del disco, le preguntó quién era Jacinto Piedra.  A mí me sorprendió porque yo estaba acostumbrado desde niño a saber quién es Jacinto. Pero eso me llevó a pensar que era copado hacer algo para dejar estas canciones a los que vienen. El gen de este disco fue difundir la obra de Jacinto Piedra”, comenta. 

-¿Por qué difundir la obra de Jacinto Piedra? 

-Creo que Jacinto siempre ha sido visto como el tipo que ha revolucionado con su voz y con su forma de cantar el folklore, pero muy poco se ha hablado de su obra. Cuando se hablaba de la obra en contemporáneo de Jacinto Piedra, se hablaba de Peteco, entonces quedaba en segundo plano. A mí me parece que está no solamente a la altura de la creación sublime de Peteco, sino también está muy ligada a Bob Dylan, a Silvio, muy ligada a esa disrupción. No solamente su legado como el tipo que ha venido a cantar de diferente manera, sino también a componer de diferente manera y a dejar canciones muy lindas desde su lugar. 

Franco Ramírez

¿Cómo se armó este disco?

-Como tengo tan internalizada la obra de Jacinto, para mí todas las canciones son hermosas, todas son actuales, todas dicen algo copado, elegir los temas fue delegado al productor del disco, Rulo Godar. Él viene de otra rama y era interesante ver qué le decían a esas canciones, de 15 o 20 que le presenté. Estaba buena su visión porque por mí quedaban todas y era él quien venía con un aire más fresco, de no haber escuchado nunca a Jacinto. Así había cosas buenas que me marcaba en cuanto a lo actual, que suenan en cada canción, a ciertas melodías que por ahí iban más acordes a lo que vengo haciendo ahora. 

Canciones como “El incendio del poniente”, por ejemplo, no quedaron en el disco no porque no sea una canción significativa de Jacinto y no porque no sea hermosa. Me parecía que para este disco iba más lo que quedó. Muchas otras como la que te nombré y “Baguala del desengaño” se harán en vivo porque no pueden faltar. Leímos mucho el concepto y lo que otros artistas hicieron también. Queríamos que se integre lo que yo hago con toda la cosmovisión de Jacinto. 

-¿Qué ha sido para vos Jacinto Piedra?

Para mí ha sido el descubrimiento de que había una nueva manera y que había una manera genuina en cada intérprete, en cada persona que quiera hacer arte. Y que el folklore no era una cuestión establecida como “esto se canta así y si no se canta así no puede ser reconocido como tal”. A partir de ahí, de esa idea, yo encuentro el gusto y la lógica a la guaracha santiagueña, que me parecía un ritmo popular, que era santiagueño y que también era folklórico aunque en ese momento no se hubiese valorado de esa manera. Hoy sí lo es, ya es indiscutido. 

-¿Hay en Santiago y en los músicos y músicas santiagueñas comprensión de la profundidad de la obra de Jacinto de la que hablás? 

-En la mayoría sí lo entienden y toman también a Jacinto como un espíritu que nos rodea y que no solamente rodea lo artístico sino lo militante, lo ideológico. Hay gente que lo entiende así y hay otras personas que deciden tomar la parte de solamente un cantor distinto, y eso es lo que los conmueve. A mí me conmueve de Jacinto un montón de otras vertientes como esa, la pata ideológica, la pata militante, la pata barrial, la rebeldía. El mito que nace a partir de su muerte también me parece que es un movimiento social muy fuerte, más allá de lo trágico. Me parece muy interesante eso, lo que decía en las canciones… “Malos gobiernos”, por ejemplo, es una lectura de la realidad y la poesía, es impecable. Este disco un poco abre una puerta en un momento de coyuntura, y también nos va a sacar la careta un poco a todos para decir, “bueno a ver me gusta Jacinto, o no me gusta Jacinto”. O si te gusta esto de Jacinto pero no esto otro. Está bueno también interpelar a los ídolos, que en realidad es interpelarse a uno. Yo prefiero quedarme no solamente con todo ese arte y esas canciones, sino también lo ideológico y lo militante de Jacinto. Y desde ahí se construyó este disco.

-“Te voy a cantar un sueño” sale en un año que comenzó en el folklore con el debate de si está bien hablar de política o no, ¿cómo ves la vinculación entre la política y el movimiento de la música folklórica? 

El folklore siempre ha sido de alguna manera contestatario al poder. Lo que pasa es que hay personas que quieren truncar eso e invisibilizarlo. Pero el folklore ha venido a plantear otras maneras de relacionarse con la humanidad y me parece que eso se sigue manteniendo. En el ámbito del folklore más mainstream, si se quiere, con Milo J que acompaña también a una vertiente que es más del pop, como Lali, son artistas que se han pronunciado políticamente y se pronuncian. Y después hay un sector, como el de La Ferni o de un montón de compañeros, compañeras, compañeres que están manteniendo ahí cierta tensión que tiene que estar. Pero a veces no vende tanto y eso hace que los invisibilicen e incluso que en algunos ámbitos los excluyan. Yo creo que hay que seguir en esa vertiente de decir lo que pensamos, de decir lo que creemos. Me parece que sí hay que hablar de política. Y esto es necesario que también lo digamos en los medios, porque los que tienen el monopolio de poder hablar y el micrófono constantemente te dicen lo contrario. 

-Después de tu recorrido como artista y de tu búsqueda es un acto generoso hacer un disco homenaje, ¿cuándo sentiste que podías hacerlo? 

-En realidad, he sentido que estaba bueno que alguien hiciera un disco así, más allá de si era yo o no. Pero también me he tenido que sacar el prejuicio de cantar a Jacinto en términos de que parecía que sólo había algunos elegidos que justo tenían el mismo timbre o la misma tonalidad. Por ejemplo, creer que “Te voy a contar un sueño” si no está en RE menor no la puedes cantar porque pierde algo. Creo que mucha gente, que muchos grandes cantores no la han cantado por ese prejuicio, como si fuese un sacrilegio meterte con esto, ¿y si lo haces mal? Y qué, ¿con las otras canciones no pasa eso? En mi caso, pude ver que es mucho más importante aportar lo de uno en una canción de este emblema. Me parecía que siempre que se haga con respeto, con compromiso, con amor y con calidad, o por lo menos lo que yo entiendo de cómo debería grabar un disco iba a estar bien. 

-¿Qué te preocupaba más a la hora de hacerlo?

-Me interesaba que lo que salga sea genuino. Que nos abramos a escuchar otras cosas, que nos abramos a cantar otra cosa y de otra manera. No ha sido fácil el proceso, porque también me he tenido que reeducar vocalmente, entrenar mucho y pasar por momentos como medio chotos en el escenario, porque mi voz se iba acomodando a canciones que no estaba acostumbrado y que no eran cómodas para mí cantarlas. Es decir que también ha habido un proceso físico para acomodarme a esas canciones. 

Eso me resultó interesante porque entendí que debía ser un disco donde las protagonistas eran las canciones y en donde no haya mucha orquestación. Johnny Cash tiene un disco (American Recordings) que es muy hermoso con una guitarra acústica y la voz muy cerquita. Entonces hemos tenido como referencia ese disco. Y creo que también la posibilidad que he tenido durante todos estos años de moverme con banda y moverme con un equipo con una estructura muy linda, grande, ha desembocado en buscar que este trabajo sea más cálido, más humano y sobre todo, más cercano. 

-Tu identidad como músico popular se inició en la guaracha y tuviste que pelearla un poco dentro del folklore. ¿Cuál es el estado de situación del género en la actualidad en Santiago? 

Ha habido una evolución con Los Arcanos del Desierto, que solamente pueden ellos interpretarla y reinterpretar de esa manera. Pero creo que hace falta más compositores o por lo menos que se visibilicen más escritores o escritoras de guaracha con el mismo compromiso con el que se hace una chacarera humanista hacer una guaracha humanista. Hay muchas. Santi Suárez es uno de ellos ya de la camada de la primera camada de folkloristas que tocamos guaracha. Está bueno entender que la guaracha no es un símbolo de alegría solamente y de festejo. Es un símbolo barrial y en el barrio pasan un montón de cosas. En el barrio se sacan los parlantes un domingo a la vereda y se comparte con la familia pero también la policía mata a un tipo, a un pibe en la esquina. Y entonces, en el medio de esas dos cosas pasan un montón de otras que me gustaría escuchar más guarachas así.

-¿Cómo fue grabar con gente que sí lo conoció e incluso trabajó con Jacinto Piedra?

Pasaron varias cosas muy interesantes como por ejemplo, grabar con Peteco. Hemos compartido un tiempo extenso con él y no paraba de contar cosas sobre su experiencia con Jacinto, eso ha sido maravilloso. Pero con él pasó esto de las tonalidades, por ejemplo. Me decía “vos sabés que me gusta tu versión, pero no me hallo en la tonalidad que la tocás como que estoy tan acostumbrado a tocarla en RE menor que no puedo desprenderme de esa versión”. Y yo lo vi como una cuestión de hermandad y lealtad con la obra, me pareció muy lindo eso. 

Pasaron muchas cosas lindas, por ejemplo compartir con Roberto Cantos, del Dúo Coplanacu, quien ha sido cuñado de Jacinto, o Raly quien, según se cuenta, tuvo la oportunidad de cantarle parte de su canción (“Un pájaro canta”) a su maestro, todas esas energías han ido fluyendo también. Ni hablar de tener a los hijos, Lucina, “El Grego” Gómez Cantos y con Fran Gómez Canto cantando una canción de su padre. Eso ha sido muy emocionante. Se mueven un montón de fichas emocionales, ideológicas y creativas con este disco.

-Y de la identidad santiagueña supongo que también 

De la identidad santiagueña, del código y del respeto también entre los artistas que han estado. Y después, por ejemplo, gente que a mí me parece interesante que esté como Nelson Giménez (de Gauchos of the Pampa). También la participación de Malena Garnica (hija de Néstor Garnica) es muy simbólica. Toca lo que tocaba Peteco en aquel momento, cuando él venía a renovar la música. No había un violinista como Peteco en ese momento y hoy creo que no hay una violinista como Malena en el folklore. Yo no lo conocí a Jorge Cumbo pero era fanático de su música y creo que quien representaba eso era Gustavo Patiño con su impronta y su universalidad. Franco Luciani para mí es el mejor que tenemos en lo que hace. Es todo muy simbólico. A este disco lo escucho y me llena de vitalidad, de ganas. Ojalá a la gente también le pase. Te voy a cantar un sueño tendrá una primera presentación en Santiago del Estero el 26 de junio y luego habrá otra fecha en Frías el 27 de junio. Se puede escuchar entero acá

Foto del avatar

About Post Author

Maby Sosa

Editora de género del diario Tiempo Argentino y editora de Agencia Presentes. Co-autora del libro "Mercedes Sosa, La Mami". Forma parte del programa La Patria de las moscas de la Red de Medios del Oeste e integra el programa de política y cultura latinoamericana Al Carajo.
Happy
Happy
0 %
Sad
Sad
0 %
Excited
Excited
0 %
Sleepy
Sleepy
0 %
Angry
Angry
0 %
Surprise
Surprise
0 %

Average Rating

5 Star
0%
4 Star
0%
3 Star
0%
2 Star
0%
1 Star
0%

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Conocer las actualizaciones de las últimas noticias

By pressing the Subscribe button, you confirm that you have read and are agreeing to our Privacy Policy and Terms of Use
PUBLICIDAD