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Editorial

Birabent: “Confío en el arte como un lugar más original”

Mientras ultima su tercer libro, planea un par de álbumes y alista su primer unipersonal, Antonio Birabent propondrá un singular viaje a su pasado musical con un recital en Dumont 4040 donde repasará los repertorios experimentales de “Azar” y “Anatomía”, dos discos de finales de los 90.
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“Al visitar esas canciones que tuvieron que ver con discos de ruptura entre artesanales y electrónicos, vuelvo a esa época pero sintiéndome totalmente consustanciado con esos temas sin nada de nostalgia”, confiesa Antonio Birabent de cara a esta planificada visita a “Azar” (1997) y “Anatomía” (2000) que regresarán juntos a escena el jueves 26 desde las 21.30 en la sala porteña Dumont 4040.

Para abordar esa aventura estética, el artista contará con la compañía de Luis Volcoff (que fue co-productor de ese par de álbumes) y de Diego Rolón que, según le revela Birabent a Negras&Blancas “no participó en esos discos pero le aporta toda una guitarra eléctrica que originalmente no está allí y es parte de una sonoridad que presentaremos en vivo y que es fiel a medias con aquellos registros porque es otra música, porque pasó el tiempo y porque en vivo suceden otras cosas”.

Compositor, músico, actor y escritor con más de 35 años de actividad, evoca que el concepto plasmado en esas placas “es algo que venía preanunciando en mi segundo disco ‘Morir ni matar’ (1995) al combinar el manejo de las máquinas mezclado con lo humano. Pero en ‘Azar’ y en ‘Anatomía’ eso se pasó a jugar mucho más, a un lugar mucho más extremo”.

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Desde esa perspectiva, considera que “para hacer esos discos sentí que tenía que irme al costado y por eso no es casual que ‘Azar’ haya salido por un pequeñísimo sello que armé que se llamaba Sitios Laterales. Y esa lateralidad tenía que ver con esa búsqueda y con las características que tenían ambos”.

Capaz también de diferenciar ambos procesos realizados de manera casera e independiente, algo que constituyó una rareza para la época y hoy forma parte de una práctica habitual, indica que “sobre todo ‘Azar’ es un disco muy reconcentrado, muy nocturno, muy solitario, donde nos propusimos grabar sonidos como el que hacía la heladera en el silencio de la noche, pero después ‘Anatomía’ posee otra luminosidad y es un disco más pop”.

-¿Qué te pasa al reencontrarte con esos repertorios?

-Cuando volvimos a esas canciones y las ensayamos un montón todos estos últimos meses, muchas veces me decía, «bueno, acá está mi espíritu». Por supuesto que de “Azar” para acá he hecho un montón de discos con los cuales también me he sentido identificado. Pero ese momento fue especial para mí ya que fue donde produje un cambio. Hay un cambio en mi música y yo creo que ese cambio de una u otra manera me acompaña hasta ahora.

-¿Cómo imaginás lo que pueda generar este recital? ¿Solamente una celebración o podrá seguir caminando?

-La verdad es que no lo sabemos. Es un misterio porque es una apuesta anti-comercial al estar tocando casi 30 años después dos discos que fueron de culto. No es una propuesta muy Ricardo Montaner que digamos (risas). Yo creo que es un show para que la gente venga a experimentar ese viaje que tiene una pata en la década de fines de los 90 y otra pata ahora, es un poco las dos cosas al mismo tiempo.

-En el caso de “Linterna”, uno de los temas de “Azar”, contó entonces con un video realizado por Cecilia Amenábar…

-“Linterna” fue una de las canciones que más repercusión tuvo en esa época para el que Cecilia hizo un video hermoso y ese trabajo me llevó a un pequeño viaje también con Gustavo Cerati con quien por esa época estuvimos muy cerca porque a él le gustaron tanto “Azar” como “Anatomía” y hasta venía a los shows y empezamos a tener un vínculo musical que terminó generando que él participara en “Curvas”, una de las canciones de mi disco “Cardinal” (2002).

-¿Resuena en vos que “Azar” y “Anatomía” sean trabajos de una época que política y socialmente se parece a la actual?

-Bueno, es un tema difícil porque la verdad es que en esa época cuando hacíamos los discos eran momentos de mucha ebullición artística para mí y yo nunca tengo presente la circunstancia económica-política en la cabeza. Pero por otro lado, siempre la música para mí ha sido un alimento justamente en contra de la coyuntura. La música a mí me ha salvado de la invasión de la coyuntura a la que estamos expuestos y que nos da la impresión que todo el tiempo hablamos de la política y de la economía pero en esa catarata de palabras nunca aparece algo distinto, entonces creo que la música es también un remedio para eso, para salirse de ese lugar común. Yo confío en el arte como un lugar un poco más original capaz de permitir otra mirada, enriquecer a las personas y no por eso estar alejado de la realidad.

Luis Volcoff, Diego Rolón y Antonio Birabent

-Al margen de que estás girando y por encarar la recuperación de aquellas canciones ¿Qué hay de tus otras facetas artísticas?

-Estoy preparando una obra que confío en poder estrenar en unos meses, es una obra de teatro unipersonal que todavía estoy escribiendo. Y además estoy trabajando, seguramente para el año que viene, en un libro de relatos cortos que tienen que ver con Buenos Aires, con la ciudad, que es una de mis obsesiones. Pero también estoy grabando dos discos: uno rockero con canciones mías y otro ligado al tango que es un género que siempre me gustó, que he cantado y en el que, de hecho, incursioné en mi último disco “Energía y melodía” (2025) con una versión a piano y voz de “Melodía de arrabal”.

-Parece estar todo muy atravesado por lo urbano…

-Es que hay una cosa que me acompaña hace muchísimo que tiene que ver con la relación de las personas con la ciudad, como una obsesión ciudadana.

-¿Cómo se vincula esta manía tuya con las ciudades con el hecho de que vivas en Traslasierra?

-Bueno, en verdad voy y vengo, voy y vengo, estoy entre Traslasierra y Buenos Aires. Y yo creo que esa distancia me ha ayudado mucho a poder escribir sobre la ciudad, me ha dado perspectiva y también me libró de agotarme de la ciudad. Y por eso necesito entrar y salir.

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About Post Author

Sergio Arboleya

Sergio Arboleya es periodista. Se desempeñó como editor de Espectáculos en la Agencia Télam y es autor de los libros “La Trova Rosarina” (1998) y “No pienses que nos perdiste” (2024). Integró el colectivo que entre 2006 y 2015 realizó la revista Devenir e integra el grupo que a partir de 2017 hace el programa “Después de la Deriva” en Revuelto Radio.
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