“Invisibles. Historias sin sombra”, es el título de una muestra de dibujos de gran formato del artista Gustavo Reinoso destinada a denunciar la naturalización del del hambre y la indigencia en Argentina.
La muestra se presentará en el Palacio Bisconti, un viejo local de venta de telas ubicado en la calle Paraguay 816, a metros de la Plaza San Martín, que estará abierta al público, a partir del 8 de agosto los jueves, viernes y sábados de 16 a 20.
“Invisibles es denunciar, interpelar, es hacerle un fondo blanco a la realidad violenta y cruda que no queremos ver. Es la invisibilidad como ideología y no como percepción sensible. Porque el hambre nunca es una elección, y la invisibilidad es siempre una forma de violencia. El arte como denuncia. La belleza como trampa. La precariedad como lenguaje”, afirma Gustavo Reinoso.
La serie nació en 2018 cuando el artista tenía su taller en Almagro. Día a día veía cómo crecían las familias viviendo en la calle. Decidió acercarse, escuchar, compartir cafés e historias. De ese vínculo surgieron los retratos que hoy conforman Invisibles.
En el centro de esta narrativa aparece El Braian, una suerte de Juanito Laguna pero contemporáneo. No representa a “los pobres”, sino a la infancia estigmatizada, excluida, silenciada. Pero acá no está callado. El Braian grita desde cada chapa pintada, desde cada rincón de basura convertida en arte.
Cada pieza está construida con materiales recuperados: cartones, telas, objetos abandonados que Reinoso resignifica en collages, ensambles e instalaciones. Este tipo de soportes no son meramente técnicos, sino conceptuales: la precariedad no es solo el contenido, también es el continente.
Gustavo Reinoso es artista plástico y arquitecto. Expuso en Art Basel Miami, Palm Beach, Nueva York, el Centro Cultural San Martín, el Centro Cultural Borges, y en el anexo del Congreso Nacional, donde Invisibles fue declarado de Interés Cultural por la Legislatura porteña.


