Entre el cuento, la superación, el talento y la búsqueda, la historia de Defilna Cheb acumula varias capas aunque su vida recién llegará a los 30 años en septiembre venidero.
Dueña de un canto tan personal como cautivante, vivió casi nueve años en Boston cursando su licenciatura en la universidad musical Berklee donde alcanzó el título en improvisación contemporánea y, además, añadió un lauro adicional, el haber encantado a uno de sus más célebres profesores, el renombrado productor español Javier Limón, quien la produjo en su debut discográfico con “Doce milongas de amor y un tango desesperado” (2020).
Un par de temporadas después, pandemia mediante y ya regresada al país, publicó “Buenos Aires”, otro álbum enfocado en el tango y la música ciudadana donde siguió exhibiendo el impacto de un fraseo identitario que jamás extravió su horizonte de afinación y buen gusto.
“Yo siempre me sentí muy por fuera del mundo del tango. Tuve muchas oportunidades muy hermosas y grandes maestros a los que quiero mucho y con los que sigo en comunicación y siempre que puedo comparto música con ellos, pero no dejé de percibirme fuera del palo. Eso quizás fue porque no puse todos los huevos en una canasta porque también tengo claro que mi formación musical y mi gusto musical es bastante heterogéneo”, confiesa Cheb a Negras&Blancas.
Fue entonces que la nieta de Ángel Olazábal, quien fuera cantor en la orquesta de Pascual Mamome, fue madurando un cambio de rumbo. “A mí siempre me gustó mucho la canción, no es que me levanté un día y dije, ‘bueno, se acabó esto del tango’. Al contrario, amo el tango y estoy súper-emocionada de seguir teniendo proyectos que tienen que ver con el tango. De hecho, hace poco empezamos un trío nuevo que se llama Caté Trío con el que tocamos tango nuevo y tangos propios y me encanta que podamos explorar repertorios muy distintos”, detalla al incorporar a su presente estético el proyecto que comparte con Federico Casazza en armónica y Martiniano Charles en guitarra.
Pero la prioridad de Delfina hoy son sus canciones dentro de un proyecto con su firma que la reúne con Daniel Schnock (piano y clarinete) y Joaquín Fridman (bajo) y que el sábado 13 desde las 20 mostrará sus frutos en un concierto a realizarse en La Casa de Lolita (Humboldt 1784, con localidades por Passline) al que también se sumarán Nahuel Briones, Sol Mianovich, Mica Sancho y Mariela Perticari.
Buena parte de ese repertorio será el que hacia agosto nutrirá los 11 tracks de un álbum que bajo el título “Mejor” y con producción de Schnock, marcará la tercera estación discográfica de la artista en poco más de un lustro de actividad.
“Estoy súper emocionada –anticipa- de poder estar presentando unas canciones que estuve escribiendo en los últimos años, que toman como punto de partida la canción de raíz y la milonga más precisamente, pero haciéndole lugar a la cosa más trovadora y abriéndose un poco a la canción rioplatense con algún gesto de la música uruguaya y de la tradición cubana y brasileña”.
-¿Cómo fue ese tránsito entre ser una vocalista tanguera a mostrarte como autora?
-La verdad es que siempre compuse, pero también siempre fui muy intérprete y canté grandes canciones de grandes compositores y por eso me llevó un tiempo animarme a mostrar la música mía. Y por eso. aunque escribo canciones sistemáticamente hace unos ocho años, recién ahora creo que me estoy animando a compartir mi música propia. Y eso tiene mucho que ver con este retorno, con empezar a sentirme más cómoda en la propia piel y también, supongo, con crecer que es cuando todo te empieza a importar un poco más y un poco menos a la vez. No sé si se entiende lo que digo (risas).
-Ahora que hacés referencia a mostrar es tu obra propia ¿De qué manera surge la decisión de ir subiendo las canciones en formato casero en tu cuenta de Instagram?
-Yo nunca me tomé las redes sociales muy en serio y, por otro lado, siempre me pareció que igual del otro lado había muy poquita gente a la que no le importaba demasiado lo que yo pudiera decir y entonces me di la libertad de subir un poco lo que quisiera. Aunque con el tiempo también lo tomé como un lugar donde probar cosas.
-¿Sin temor alguno a los comentarios negativos?
-No la quiero ahora arruinar a mi suerte diciendo esto, pero en general recibí la mejor de ese pequeño grupo de personas que me escucha con mucho amor. No recibí comentarios negativos para nada, al contrario, creo que hay algo de mostrarse tocando la guitarra un poco mal en un sillón despeluchado que hace que también el otro sienta que hay algo ahí a lo que acceder y que y que uno es parte de este mismo mundo, que uno está viviendo cosas parecidas, que hay como colores en común. Creo que esa también es la percepción quu yo guardo cuando otros artistas suben algún cover que no lo tienen del todo terminado, que lo están probando. Para mí esos son los momentos más preciosos por algo de entrar en el universo del otro, una especie de voyeurismo artístico que me parece como mínimo divertido.
De entre esos lances, en octubre de 2022 publicó con letra, tocando la guitarra y cantando una canción, que ahora confirma que será parte de “Mejor” portando el título de “Dos veces en lo mismo”:
“En medio de poemas e inflaciones,
pensé que había algo entre tus cosas
que había sin quererlo removido mi dolor.
Las calles de mi barrio acostumbradas,
gritando que tu luz no era tan mia.
Y yo que prometía que esta vez no era esa vez.
Pobre el que confía dos veces en lo mismo.
Pobre el que confía y cuanta ironía…
pero antes de rendirme te regalo esta canción.
Me armé mil escenarios para verte,
me convencí de tantas cicatrices.
Pensé por un segundo que podía hacerte bien
Me hablabas de amores infinitos.
Y yo solo quería que me llames.
Llorando cada noche pa que vuelvas a volver.
Fuerte el que confía dos veces en lo mismo.
Fuerte el que confía y nunca se le olvida
que antes de rendirse hay que cantar una canción”.
“¿Ves? De golpe empezaron a pasar esas cosas en una escala muy muy micro pero no menos importante que es que yo cantaba estas canciones que eran muy de fogón, que las tocaba con mis amigos o las incluía salpicadas en algún recital y había algunas personas que sabían la letra y yo quedaba como muy sorprendida al confrmar que evidentemente había algunas personas del otro lado”, reflexiona al respecto antes de develar que entre las 11 canciones de la próxima placa se contarán un par de covers.
“Una es una traducción poética de ‘Travesía’, de Milton Nascimento al español y la otra es una canción de Litto Nebbia que se llama ‘Nunca encontraré una casa como la que hay en mí’ y que funciona como un homenaje a un músico que admiro muchísimo porque no se dejó nunca afectar demasiado por las etiquetas e hizo un poco lo que quiso de la mejor de las maneras. Pero en relación al tema en sí, se lo escuché cantar a Edgardo Cardoso con quien yo estaba estudiando, me conmoví profundamente y es como que me enamoré de esa canción y ahora pude abordarla de una manera especial por hacerla junto a Ernesto Snaje que, además, fue el ingeniero del disco.

